El sector de la franquicia en España sigue mostrando un crecimiento sólido en 2024, consolidándose como uno de los motores clave del comercio y el emprendimiento en el país. Según el último informe de la Asociación Española de Franquiciadores (AEF), el sector ha experimentado un aumento del 7% en el número de establecimientos, alcanzando un total de más de 80.000 puntos de venta en todo el territorio nacional. Este crecimiento refleja la recuperación de confianza entre los inversores y emprendedores, quienes ven en las franquicias un modelo probado y de bajo riesgo para desarrollar su actividad empresarial.
El volumen de negocio de las franquicias ha superado los 30.000 millones de euros, con especial protagonismo en sectores como la hostelería, la alimentación y los servicios especializados. Este crecimiento se atribuye a la recuperación económica post-pandemia, un aumento en la confianza del consumidor y el auge del interés por modelos de negocios sostenibles y tecnológicos. Además, las estrategias de marketing digital y la incorporación de herramientas tecnológicas como el uso de big data y la inteligencia artificial están potenciando las ventas y optimizando la experiencia del cliente.
Además, las franquicias han logrado adaptarse a las demandas de las nuevas generaciones, como los jóvenes emprendedores que buscan negocios con baja inversión inicial y alta rentabilidad. Destacan los sectores emergentes como la tecnología aplicada al retail, las franquicias de economía circular y los servicios de bienestar. Estas áreas, además de ofrecer oportunidades de negocio, alinean sus propuestas con las preocupaciones sociales y ambientales, atrayendo a consumidores cada vez más conscientes de su impacto en el entorno.
Por otro lado, el mercado también ha visto un incremento en la expansión internacional de las marcas españolas. Firmas consolidadas como 100 Montaditos y Mango han reforzado su presencia en mercados clave como América Latina y Oriente Medio. Este movimiento no solo diversifica las fuentes de ingresos, sino que también posiciona a las marcas españolas como referentes en el ámbito global, incrementando su prestigio y competitividad frente a empresas extranjeras.
El desafío principal para el sector sigue siendo la inflación, que ha elevado los costes operativos y reducido los márgenes de beneficio de algunos negocios. Sin embargo, los expertos señalan que la diversificación y la innovación tecnológica están ayudando a mitigar estos efectos. Las franquicias que han implementado procesos automatizados, cadenas de suministro optimizadas y estrategias digitales están logrando sortear las dificultades económicas con mayor éxito, marcando el camino para el resto del sector.
Con este panorama, 2025 se presenta como un año para el sector, con un enfoque creciente en la digitalización, la sostenibilidad y la personalización de los servicios para captar la fidelidad del consumidor. Además, se espera que los cambios normativos favorables, junto con un mayor acceso a financiación para emprendedores, impulsen la creación de nuevas franquicias y fortalezcan aún más el sector en los próximos meses.

